martes, 26 de enero de 2016

Pensionados no son los primeros

El primer ejecutivo admitió que para poder pagar la nómina de los empleados públicos y la deuda garantizada ha tenido que dejar de hacer la aportación patronal al Sistema de Retiro de los Empleados Públicos

Por Laura M. Quintero, EL VOCERO

Como si el presente y el futuro de la población puertorriqueña estuviesen encontrados, el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, confirmó a EL VOCERO que su administración ha preferido asegurar los pagos de nómina y obligaciones generales aunque sea a costa de dejar desprovisto el Sistema de Retiro de los Empleados Públicos (SRE).

Dado a escoger entre el presente y el futuro de la Isla – disyuntiva que él mismo planteó al ser cuestionado sobre la disminución de las aportaciones patronales a retiro – el primer ejecutivo elegiría el presente, esto es, la nómina gubernamental, el pago de la deuda de obligaciones generales y otros gastos operacionales para mantener el gobierno abierto.

“Eso es parte de la crisis en que vivimos: si yo tengo que escoger entre pagar la nómina del (día) 15 o del (día) 30 o hacer unas aportaciones a un fondo (de retiro) que si no resolvemos la crisis, se quedaría sin fondos en 2018 o 2019, voy a pagar la nómina del 15 o del 30”, expresó García Padilla a preguntas de este rotativo cuando visitó la planta Mentor Technical Group la semana pasada.

El gobernador reconoció el estado de insolvencia en que se encuentra el sistema de retiro del gobierno, pero confió en que Puerto Rico se beneficie de una herramienta de reestructuración de su deuda pública que permita remediar la estrechez fiscal a corto plazo y otorgue al gobierno mayor flujo de efectivo.

Las proyecciones de que el SRE se quedaría sin fondos en 2018 o 2019 son, sin embargo, bastante conservadoras. A la luz del propio informe actuarial preparado por la firma Milliman, el sistema está insolvente desde el año fiscal 2014-2015, por lo cual el gobierno de Puerto Rico ha recurrido a la venta de activos para pagar las pensiones. Esto significa que el Sistema de Retiro se descapitaliza peligrosamente y agota su capacidad de financiamiento al tener menos activos para responder.

Más aún, el equipo fiscal de la administración García Padilla ha estado usando el fondo que se nutre de las aportaciones de los empleados, la venta de activos y las pocas aportaciones patronales para dotar de liquidez al Departamento de Hacienda para mantener abierto el gobierno a finales de 2015, según confesaron en una revisión del plan fiscal publicada el 16 de enero de este año. El administrador del SRE, Pedro Ortiz Cortés, había explicado esta movida previamente como un “pago por adelantado” que estaba haciendo SRE al Departamento de Hacienda.

Las proyecciones de la Service Employees International Union (SEIU), capítulo de Puerto Rico, son que los activos brutos se agoten en un período de ocho meses, dado a que los informes cuentan con “activos ilíquidos”, que son más difíciles de vender.

Si las contribuciones especiales y aumentos en las aportaciones patronales, “no se pagan en su totalidad en una base anual, el Sistema de Retiro de Puerto Rico se seguirá descapitalizando rápidamente y sus activos brutos se agotarán”, advierte el actuario en letras blancas realzadas en un fondo negro.

Ante esta situación, el gobernador indicó que “tenemos que buscar los mecanismos para poder hacer las dos cosas: mover la economía en el presente y asegurar el futuro”, refiriéndose a la encrucijada de mantener abierto el gobierno o hacer aportaciones patronales. Su administración de hecho pagará este año una sexta parte de lo que le corresponde, admitió el propio Ortiz Cortés en una entrevista previa con EL VOCERO. En el año fiscal 2014, el gobierno central debió dar $80 millones, otros $120 millones en el año fiscal 2015 y $352 para este año, pero apenas cumplió con una cuarta parte o menos cada año.

“¿Ustedes han visto los llamados de todos los políticos a unirnos para atender el tema del estatus? Cartas públicas, llamadas… ¿Y el tema de la crisis económica? ¿Y el tema que pone en peligro el retiro de los puertorriqueños? ¿Y el tema que cada quincena pone en peligro la nómina de los puertorriqueños? ¿Y el tema que pone en peligro los recursos de la policía, de los bomberos y del Centro Médico? ¿Ese no es tan importante?”, cuestionó también García Padilla durante un instante de molestia que tuvo frente a las cámaras al salir de su reunión con el secretario del Tesoro, Jack Lew, el miércoles, 20 de enero de este año.

Entonces recordó: “si yo no resuelvo esta crisis en estos meses que quedan de mi gobierno, la va tener que atender el próximo gobernador y le va a costar las elecciones de 2020”.

García Padilla siempre ha recordado que su administración tiene una obligación de pagar el Bono de Navidad porque se lo exige la Ley 34 de 1969. Cuando este rotativo le preguntó al secretario de Justicia, César Miranda, qué consideraciones tomó el gobierno para cumplir con el desembolso de $120 millones de los bonos de Navidad mientras incumplía con las aportaciones patronales al sistema de retiro, indicó que habían consideraciones económicas.

Miranda, quien forma parte del Grupo de Trabajo para la Recuperación Fiscal y Económica de Puerto Rico, dijo que se le había dado prioridad al bono porque es dinero que se reinvierte en la economía.

EL VOCERO supo que los cabilderos del gobierno le aseguraron a la American Federation of State, County and Municipal Employees y a la Service Employee International Union, con sede en Washington D.C., que el dinero de los bonos navideños se pagaría con fondos del SRE.

Debido a la insolvencia del SRE, el dinero que se deposita en retiro pasa directamente a manos de los jubilados quienes usan los cheques para sufragar sus necesidades básicas entre las cuales se encuentra la compra de medicamentos.

El presidente del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores (SPT), Roberto Pagán, destacó que las aportaciones patronales aseguran la supervivencia de esas personas. “Los viejos en Puerto Rico están sufriendo para poder sobrevivir. Si les quitan lo poco que reciben de sistema de pensiones, el grado de desamparo de muchos ancianos va a ser increíble”, expresó.
Esta nota aparece en la edición impresa de El Vocero.

sábado, 23 de enero de 2016

Grupos de maestros anticipan la muerte del proyecto para la jubilación incentivada


El Nuevo Día
Organizaciones magisteriales insisten en que Sistema de Retiro para Maestros no cuenta con recursos para aceptar más jubilados.       

viernes, 22 de enero de 2016 - 7:03 PM
Por Cynthia López Cabán

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“El proyecto es natimuerto desde el principio”

Con esta aseveración, la presidenta de la Asociación de Maestros, Aida Díaz, resumió el sentir de la mayoría de los deponentes que la mañana del viernes participaron en una audiencia de la Comisión de Hacienda del Senado, que analiza una medida que incentivaría la jubilación de los maestros del sistema de educación público.

"El proyecto no es enmendable dada la situación de retiro. Cualquier estudio actuarial le va a decir que no tenemos con qué pagar las pensiones", apuntó Díaz durante un intercambio de impresiones con el presidente del cuerpo, José Nadal Power.

Apoyó esta afirmación citando datos del Sistema de Retiro para Maestros, que según el último informe actuarial disponible consigna que solo cuenta con 11.51 centavos por cada dólar comprometido.

"No hay estudio actuarial que lo sostenga. O sea, el proyecto es natimuerto desde el principio y como dijo el mismo presidente (de la Comisión) no tenemos el estudio actuarial y por lo tanto se está en violación de la misma Ley 160 (Ley del Sistema de Retiro para Maestros)", apuntó la educadora.

"Si le adelantan el retiro a los maestros, que le digan que en tres años se van a quedar sin pensión y sin sueldo", agregó.

En su ponencia escrita, la Asociación de Maestros endosó la medida con ciertas reservas, pero durante la audiencia Díaz pareció modificar su posición hasta anticipar la muerte de la medida.

"Esa medida es simpatiquísima y más en año de elecciones que sobre 5,000 representados por nuestra organización están esperando la aprobación de este proyecto para acogerse a sus beneficios", afirmó.

Díaz también resaltó que la medida no generará los ahorros suficientes para pagar la nómina de los maestros nuevos que el Departamento de Educación tendrá que contratar para sustituir a los maestros que se jubilen.

El proyecto de la autoría de la senadora Mari Tere González López propone la creación del Programa de Separación Voluntaria Incentivada para que los maestros con 25 o más años de servicio en el sistema de educación público se retiren con una pensión del 65% de su último salario.

De aprobarse la medida, unos 5,477 maestros cualificarían para el retiro.

La presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez Padilla, rechazó la medida porque amenazaría el ya moribundo Sistema de Retiro para Maestros y condenaría a la pobreza a los maestros que se acojan al Programa de Separación Voluntaria.

"No va a haber el dinero para pagar el 65%, pero luego el maestro va a terminar con sólo un 50% de pensión porque tendrá que realizar una aportación individual al Sistema de Retiro y después de un año tendrá que pagar por el plan médico. No le va a dar el salario", insistió.

Según lo dispuesto en la medida, el maestro que se jubile bajo este régimen recibirá una aportación de $120 mensuales para la prima de plan médico por un periodo de un año. Después de ese periodo tendrá que asumir el costo total de la cubierta médica.

"Esto le genera ahorros al Gobierno, pero arremete contra el salario y la salud de los trabajadores", afirmó Martínez Padilla.

"Para el magisterio, como grupo social, el proyecto, más que beneficiarlo, lo perjudica y lo debilita", subrayó.

Para dramatizar la debilidad del Sistema de Retiro de los Maestros, también apuntó que por primera vez en la historia hay más jubilados (40,601), que maestros activos en el sistema de educación (39,343).

"Las proyecciones de los informes actuariales indican que de no tomarse medidas, el Sistema de Retiro de los Maestros se quedará sin fondos en el 2017 para cumplir con el pago de pensiones", apuntó.

La educadora, además, pidió la derogación de la Ley 160, que aprobó esta administración al reformar el Sistema de Retiro para Maestros, mientras que Díaz abogó porque se le realicen enmiendas para que no continúe desangrado el sistema de retiro.

El director ejecutivo de la Organización de Directores y Administradores Escolares, Edwin Cordero Vera, favoreció la medida, pero enfatizó que el Gobierno debía asumir el costo del incentivo.

Mientras que la asesora legal de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, Wanda Pérez Álvarez expresó preocupación por el impacto negativo que la medida tendrá sobre el Departamento de Educación.

"Si al costo estimado de la implantación del programa ($1,117,765,706) se le resta el costo actual al DE de los maestros elegibles ($756,689,847) observamos un impacto neto negativo fiscal al DE de $361,075,089. A esos efectos, esta medida, según redactada, no representa ahorros para el DE", advirtió Pérez Álvarez.

En una vista previa, el Departamento de Educación también advirtió que la aprobación de la medida podría afectar su capacidad para cumplir con su deber constitucional de garantizar la educación pública y resaltó la falta de recursos en el presupuesto para asumir el costo del proyecto.

El Sistema de Retiro para Maestros, por su parte, afirmó que solo podría cumplir con el objetivo de la medida si se le asignaban los recursos correspondientes.

Ante esta situación, Nadal Power anticipó que la medida sufrirá cambios.

"Las ponencias no se apartan mucho entre ellas ya que el planteamiento principal es que le proyecto de Ley tiene que contener un lenguaje alusivo a lo que son los estudios actuariales. Que cualquier cambio o aprobación de un preretiro tenga un análisis actuarial previo", apuntó.

"Lo que estoy contemplando es añadir un lenguaje muy parecido al que tiene la Ley vigente del Preretiro de los Empleados Públicos a los efectos que tanto la OGP como la agencia participante tengan que pasar por un proceso de cualificación y certificación para que lo que se haga en efecto conlleve unos ahorros y no termine costando más", agregó.

Nadal Power apuntó que de enmendarse la medida podría contar con los votos para su aprobación.

Las senadoras María de Lourdes Santiago y Migdalia Padilla, que participaron de la audiencia, anticiparon que votarán en contra del proyecto.

miércoles, 20 de enero de 2016

Cada vez más finito el Retiro

La baja de recaudos en Hacienda agota la venta de activos en el sistema de pensiones, el cual podría quedarse sin fondos antes de 2019.

Por Carlos Antonio Otero, EL VOCERO

Al Sistema de Retiro de Empleados Públicos (SRE) le quedan menos de $2,200 millones en activos líquidos para enfrentar un evento de insolvencia del Fondo General como el que adelantó la revisión en el Plan de Ajuste Fiscal, lo cual se traduce en dinero que apenas cubriría menos de dos años para el pago de pensiones.

De esta manera, se adelanta el estimado del informe actuarial de la firma Milliman, que colocó la proyección de agostamiento de liquidez en el SRE hacia el 2019, si surgían mayores dificultades en los recaudos del gobierno central.

Cuestionado al respecto, el administrador del SRE, Pedro R. Ortiz Cortés, reconoció que “es una situación compleja por todos lados” y admitió a EL VOCERO que “pudiera ser, esperamos que no. Estamos trabajando”.

Cuando el actuario elaboró su más reciente informe, no contaba con el ajuste a la baja en $500 millones para los recaudos de Hacienda en el presupuesto vigente, ni con la prolongación en el incumplimiento del gobierno con las aportaciones especiales al Retiro. La semana pasada la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) le informó a Ortiz Cortés que le recortaba otros $19 millones de la aportación pendiente para este año, pero el actuario había dicho antes que se necesitaba una aportación especial mayor.

Como parte de la aportación especial para mantener cierto nivel de activos, en el año fiscal 2013-2014 el gobierno central debió dar $80 millones, otros $120 millones en el 2014-2015 y $352 para este 2015-2016, pero apenas habrá cumplido con una cuarta parte o menos cada año. En cuanto a la aportación para este año y con el recorte anunciado en días reciente, “el gobierno va a pagar una sexta parte”, comentó Ortiz Cortés.

“Es un dolor de cabeza, claramente quisiéramos todos vivir en un mundo perfecto, que todo ese dinero pudiera llega acá… pero esos ajustes (del gobierno central) son necesarios. Tenemos un poco de margen de tiempo bien breve de que podemos hacer las medidas y hacer los pagos y sobrevivir sin esas aportaciones, pero va a llegar el momento que la cuenta va a seguir creciendo y el estado va a tener que asumir esa responsabilidad”, señaló Ortiz Cortés.

Como Retiro necesita aproximadamente unos $67 millones para cubrir el pago de pensiones cada mes, y como Hacienda no puede cubrir la totalidad de la aportación patronal de los 16,502 empleados públicos que cotizan para la jubilación, el SER se ve obligado a vender activos para cubrir la diferencia. Entre la aportación patronal y de empleados suman cerca de $900 millones al año y el pago anual en pensiones es de $1,400 millones.

Al repetirse trimestralmente la operación de venta de activos por la baja en recaudos en el Fondo General, se acelera la advertencia del actuario de que estos se agotarán hasta dejar insolvente al sistema.

Ortiz Cortés informó que también cuentan con unos $700 millones en activos denominados “ilíquidos”, como préstamos, pero son más difíciles de vender. Mencionó que el Banco Popular y el Banco Cooperativo han adquirido algunos de estos activos, pero “es más difícil”.

“Para nosotros siempre todos estos escenarios tienen un impacto significativo”, asumió Ortiz Cortés, y defendió que “nosotros vamos a cumplir con nuestros pensionados”.

Al hablar de la situación económica de Puerto Rico, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Jacob Lew, ha reiterado que cada vez es peor y que el gobierno ha tenido que utilizar fondos del retiro para manejar su falta de liquidez. Ortiz Cortés puntualizó que “eso no es correcto” y dijo que “quizás lo dice por falta de conocimiento”.

El funcionario, quien anteriormente fuera asesor en la Fortaleza, está esperanzado de que la visita de Lew para reunirse hoy con el gobernador Alejandro García Padilla, produzca alguna ayuda que también beneficie al SER.

A julio no hay certeza de que el gobierno central pueda pagar sus obligaciones generales garantizadas por la Constitución del Estado Libre Asociado (ELA), en torno a los $900 millones, lo cual tampoco dejaría dinero en caja para el Retiro.


Retiro con menos de $2.2 billones en activos líquidos

A Retiro le Quedan 2 Años


Al Sistema de Retiro de Empleados Públicos le quedan menos de $2.2 billones en activos líquidos. El gobierno central continúa incumpliendo con las cantidades designadas de aportaciones que debe hacer, así como con las aportaciones especiales que se han asignado para recapitalizar al sistema. El último recorte de presupuesto, implementado la semana pasada, se tradujo en recortes de $19 millones a las aportaciones anuales del sistema de Retiro. La firma actuarial Milliman, estima que bajo la situación actual al Sistema de Retiro se le agotara la liquidez en el 2019.

Una vez se agote la liquidez del sistema, el gobierno tendrá que asumir los $67 millones en pagos mensuales que actualmente cubre Retiro. Los problemas de liquidez del gobierno central harían estos pagos mensuales sumamente difíciles, poniendo así en peligro el pago de las pensiones de los retirados, que ascienden a $1,400 millones anuales.